Algo más de 8.000 personas visitaron el certamen alcañizano, en el que pudieron adquirir recambios, miniaturas y todo tipo de género relacionado con el mundo del vehículo clásico.


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Además, hubo diversión durante todo el fin de semana con múltiples pruebas que se celebraron en el circuito con el Motorland Classic Festival. Desde las 9.00 del viernes se celebraron mangas libres, entrenos y carreras, con un programa que se prolongó hasta la tarde del domingo. En estas pruebas participaron vehículos clásicos deportivos, veteranos autos de calle, monoplazas entrados en años y hasta camiones de marcas añoradas como Avia, Ebro o Pegaso.


El viernes comenzó la actividad en la feria AutoClassic, que en esta edición contaba con un espacio de 3.300 metros cuadrados y el acceso gratuito. En la feria había espacio para 70 expositores, a los que se sumaron otros cinco stands exteriores. Cars 1247 acudió con un Pegaso Z-102 berlineta Enasa, un Fiat 1100 carrozado por Ercole Castanga, dos berlinas Mercedes-Benz y sendos Seat 1500 y Seat 600. En el exterior, un llamativo camión Pegaso Comet de 1976 reconvertido en food-truck, que también estaba a la venta.

Por su parte, la firma Llavecar expuso tres modelos de Citroën: Cabriolet B-14 de 1928, Traction Avant de 1954 e ID 19 Pallas de 1965.


Al igual que en ediciones anteriores, los visitantes pudieron estacionar su coche moderno en un aparcamiento de 7.000 plazas junto al paddock. Aquellos que conducían un vehículo de colección tenían acceso libre al paddock, donde se llegaron a reunir unos 500 clásicos.

Una de las grandes estrellas fue el Seat 131 de Grupo 5 que preparó Santiago Martín Cantero, con el que Miguel Arias corrió en su época en el Circuito Guadalope y venció el Campeonato de España de Turismos en 1981, perteneciente a la colección de Teo Martín. Otros coches que también entusiasmaron fueron el cabriolet Packard V12 de 1937, el Ferrari BB 512i de 1983 y el Ferrari 512 TR de 1992, pertenecientes a la Colección Magriñá. Asimismo, destacaron también el Citroën C4 de 1930 y un Renault Primaquatre de 1932 en proceso de restauración y propiedad de Emilio Sánchez.

También hubo clásicos populares en venta, desde una furgoneta Citroën AK400, Mini 1275 y Seat 127 hasta un Seat 600 y un Volkswagen Escarabajo. También hubo lugar para tractores antiguos, que se expusieron en estado impecable. Entre ellos, varios Lanz y un Barreiros que conserva y mantiene Ángel Martínez, además e una oruga Lamborghini y un Lanz Bulldog traídos desde Valderrobres por José Pablo Esteban.


La inauguración de la feria se produjo el viernes a las 18.00, en la que el concejal Javier Lahoz y la viuda e hijas del recordado doctor Enrique Clavero realizaron el corte de cinta.

Uno de los actos más destacados tuvo lugar al final de la feria, cuando se produjo la Motorland Classic Parade en la que más de 100 aficionados pudieron rodar en el circuito con sus vehículo de más de 25 años. En definitiva, AutoClassic fue un entorno ideal para que pilotos, miembros de clubes y aficionados de los vehículos de colección y familiares pudiesen gozar de su pasión a lo largo de todo el fin de semana. 

Más de 8.000 personas visitaron AutoClassic

Actuación subvencionada por:

Plan avanza

Actuación subvencionada por:

Gobierno de Aragón

Ayuntamiento de Alcañiz